Uno de los medios de difusión más extendidos en el ámbito académico es la publicación de artículos en revistas. Sin embargo, no todas las revistas resultan ser una buena opción en las que publicar nuestro trabajo. De hecho, si nuestro objetivo es realizar la tesis doctoral por compendio, las revistas científicas en las que escojamos publicar deben ser "de reconocido prestigio".
Con el fin de medir este prestigio, surgen catálogos de revistas como Latindex (Alonso, 2009) o ISI Web of Science que clasifican las revistas en función de su calidad siguiendo diferentes medidas como el factor de impacto, índice de inmediatez o vida media de las citas. El factor de impacto es una de las medidas más extendidas en todas las áreas de conocimiento y se calcula dividiendo el número de citas que reciben los artículos publicados en una revista durante los dos años previos entre el número de artículos publicados en esa misma franja temporal (Amin & Mabe, 2003).
A pesar de que el factor de impacto puede ser útil a la hora de decidir en qué revista publicar nuestro trabajo, hay que tener en cuenta que es válido únicamente si comparamos revistas dentro de la misma área de investigación, con un volumen de publicación de artículos similar y en el mismo periodo de tiempo (Amin & Mabe, 2003). Por lo tanto, la calidad de nuestra investigación (y la de otros colegas) no se define exclusivamente por las revistas en las que publicamos nuestros artículos, pero sí que es importante considerar en qué revistas publicamos para desarrollar nuestra carrera académica con éxito.